jueves, 29 de enero de 2015

Paso 04: a veces dejas el coche para usar una Burka, o algo similar.

Decir que "la vida es a pata", en muchas ocasiones es más que una metáfora, es real. Aunque en lo que voy a escribir ahora, si será una metáfora...
Después de 3 meses en Valencia tuve (porque así lo quise, obviamente) que, nuevamente, enfrentarme a un aeropuerto, y la verdad no me quejo, me encantan los aeropuertos. Por la misma razón que me gustan, también me angustian: los aeropuertos rompen los esquemas, aunque quisiéramos hacerlo más, no vamos todos los días a uno. Rompe los esquemas escuchar otros idiomas, rompe los esquemas ver personas que vienen de todas partes del mundo y a la vez van a cualquier parte del mundo.
Y viene una pausa... una pausa de todo un proceso de adaptación, duro pero bueno, a un nuevo país. Es grande la diferencia entre tomar un avión porque te vas a vivir fuera que cuando te vas de vacaciones.
Y así, piso por segunda vez el aeropuerto de mi nueva ciudad, rumbo a Turquía... Ankara... a pasar la navidad, que claramente allá no se celebra.
Al menos en mi familia, Navidad es una noche bastante especial y familiar, nunca tuve la costumbre de salir de fiesta esa noche, por ejemplo. Claramente este año a 15 mil kilómetros de mi familia, se veía como una fecha bastante amenazante. Pero, por suerte, contaba con familia por acá "cerca", y entonces a Ankara los pasajes.
Gran destino, tremendo viaje y una increíble experiencia, poder pasar una fecha importante con personas de tu familia siempre es increíble, más aun cuando tus planes originales implicaban a desconocidos o a nadie. Pero, hay que sumarle también el factor cultural, Turquía no es un país muy radical en cuanto a su religión, pero toda su cultura nos puede parecer tan ajena... un idioma in-entendible, costumbres extrañas para nosotros, otra alimentación, es fuerte. Pero solo en la medida que se respete y que uno tenga un interés por comprender, se hace mucho más tolerable y entretenido.
Andar a pata por la vida, viajar, alejarse de tus costumbres y de los más queridos implica muchas veces hacer una pequeña pausa a tus tradiciones y tu cultura (mirarlas como espectadora y ya no como participante), y ante esto solo podrás: asimilar y aprender del lugar y personas donde estás, por un lado, y por otro, comenzar a crearte tus propias costumbres y tradiciones. Claro que siempre está la posibilidad de resistirse a la realidad, pero para eso mejor te quedas en casa, no vendes el coche y no haces tu vida "a pata".

Dejo esta foto: Mezquita más grande de Ankara, a la cual debes entrar sin zapatos y las mujeres con el pelo cubierto,


Quién diría que vender mi auto me permitiría usar una Burka?

No hay comentarios:

Publicar un comentario